MI FILOSOFÍA

Al trabajar con elementos naturales como barro, aire, agua y fuego hace que me sienta cerca de los orígenes de la humanidad, del principio de la creación que concierne los elementos vitales de la vida.

 

MI VISIÓN

Mis obras representan el fundamento de la vida primaria y los rudimentos de nuestro medio ambiente, ya sea molecular, marino u orientado hacia la naturaleza.

Comienzo una obra uniendo piezas pequeñitas, jugando con ellas hasta que van tomando forma, y que por lo tanto crean no sólo unidad sino también movimiento, ritmo y dinamismo. 

 

MIS OBRAS

Mis obras son un desafío por su fragilidad y delicadeza ya que requieren paciencia, cuidado y tacto; la sensación de suavidad del barro que se desliza en el torno me llena de satisfacción cuando emergen formas a través de inspiración pulso y concentración. Cada etapa de la creación y desarrollo, desde su forma original hasta su cocimiento, es crucial lo que requiere de mucha dedicación, determinación y reflexión.

A pesar de la repetición necesaria y de la aparente simplicidad de cada parte de una pieza, la obra ya terminada produce sensaciones de fuerza y energía, lo que contribuye al meticuloso montaje final de la estructura. 

 

MI SENTIR

La suavidad de la textura para las piezas que recuerdan la vida marina o celular, en su estado natural, está en contraste con el aspecto rugoso de las hacen pensar en la naturaleza y que representan la corteza, el musgo o los fósiles. Los tonos marrón, especialmente el oxido de hierro, que debido a su calidad fluida y opaca, se usan para las obras que recuerdan los elementos de la tierra. 

Cada pieza es única, en armonía con los orígenes de la evolución que evocan la docilidad, la sensibilidad y la belleza de regeneración de la vida.