Semejante al Aleph 

   Algo semejante al Aleph (que es una letra sin sonido, un aliento que empuja las palabras), recorre estas piezas de barro: es una fuerza incontenible y sutil, una respiración tenaz y silenciosa, un emisario de las profundidades que susurra al oído las palabras antiguas: "muchos fuegos están ardiendo bajo el agua".

   Erotismo de barro en el que suaves y rugosas texturas se acarician y devuelven a la mirada seducida la memoria cadenciosa del torno, los milagros del tacto y el resplandor del fuego primigenio.

   Al amparo de una tiranía de las formas, estas piezas desafiantes y delicadas evocan movimientos, juegos y desplazamientos imprevisibles y caprichosos, plenos de fuerza y energía: épica del tacto y lírica de la imaginación, éxtasis de los elementos: erotismo de barro.

   Incursiones furtivas en la intimidad del orden, radiografías del equilibrio vital, estas piezas vibrantes son también testimonio de una danza secreta y notas sueltas de una canción de cuna, a cuyo amparo es posible el sueño de este mundo.

Leonardo Tenorio